Una revolucionaria técnica para tratar la hipertrofia de próstata, que facilita una intervención con una mínima hospitalización (24 horas) y un restablecimiento inmediato, que consiste en la eliminación del tejido prostático mediante un haz de luz láser que vaporiza el tejido prostático de manera rápida y efectiva.


La gran ventaja es la ausencia de sangrado y la posibilidad de retirada de sonda y alta hospitalaria en horas. Este método y sus resultados vienen avalados por más de 300.000 pacientes en todo el mundo, certificando que es el método más seguro, rápido, sencillo, eficaz, menos invasivo y cómodo para el paciente.